::: Bobadas escritas sin estilo :::

lunes, 1 de octubre de 2012

2500 trinos, 200 reflexiones, 1 mismo título, 0 creatividad.


Pues nada. Son 2500 tweets que he escrito o retuiteado. La gran mayoría basura, basura ajena y propia. Pero como soy una persona de detalles, qué mejor forma de celebrar mi trino número 2500 de la misma forma que celebré mi trino 1000: recopilando una serie de mi material favorito, aquel que me arrancó una sonrisa, una satisfacción o me llenó el ego con un mísero y cariñoso retweet de algún seguidor caritativo que se apiadó de mi desesperación y mi necesidad de atención. En este listado se encuentran 131 cápsulas, que junto a las 69 destacadas de mis primeros 1000 trinos, dan un total de 200, número que sinceramente salió sin querer queriendo. Esto quiere decir que tan solo el 8% de mis trinos son válidos de leer, incremento de 1,1% con respecto a mis primeros trinos, lo que indica que he mejorado en calidad. O he reducido mis expectativas y me he vuelto un conformista. Yo me quedo con la última opción.

martes, 29 de noviembre de 2011

Mil Trinos, 69 reflexiones.

Así es. Después de algunos años (dos o más, la verdad no me importa), he alcanzado mi trino número 1000 en mi cuenta de twitter @gusgushernandez. Y para celebrar tan magno evento que miles de twitteros dejan pasar en alto, decidí hacer una lista de los mejores 69 (Ay! qué bonito número) trinos que he lanzado a ese mar de chascarrillos, apuntes, verdades, o generalmente bobadas. Haciendo cuentas rápidas, esto significa que tan solo el 6,9% de mis trinos valen la pena ser leídos, 8 puntos porcentuales por encima del 96% de la mayoría de de cuentas en mi following list, que valga la pena decirlo, son lo menos peor del mundo twittero.

viernes, 24 de junio de 2011

Fue mi Primera Vez.


Si uno es tan ingenuo de querer conocer Montreal y asistir al Gran Premio de Canadá en un mismo fin de semana, tiene que hacerse la idea que eso nunca será posible. Montreal es gigante y la carrera es absorbente y adictiva.


Después de 8 horas hacinado en un bus, salí directamente del terminal de buses de Montreal hacia el metro, para ir a la estación Jean Drapeau, donde se desembarca para cruzar el Pont du Cosmos que conecta la Isla St. Helen con la de Nôtre Dame. Los rios de gente en el metro me recordaron Transmilenio, solo por un momento.

Todo es muy canadiense por allá: caos mitigado y perfectamente señalizado y ordenado. Al entrar al circuito (que en realidad siempre ha sido un parque dentro de una isla), me recibieron en el fondo los rugidos de los Ferrari F430 y 450 Italia del Ferrari Challenge. Al llegar a la tribuna 21 y sentarme, simplemente alcancé a ver un ultimo par de autos girando las practicas libres. Oficialmente ya estaba en un GP.


sábado, 19 de febrero de 2011

La República Hernández-Bonnetiana

Describir al colombiano en un adjetivo es imposible. Es como querer describir el sabor de toda la bandeja paisa en una sola palabra. Somos tan distintos entre regiones, que pareciera imposible establecer un rasgo universal. Pero al igual que la bandeja paisa, siempre hay algo en común, y en este caso el factor general es una reacción intestinal desagradable.

Pero, ¿Cómo sería el prototipo del colombiano promedio? ¿Sería acaso Uribe? ¿O de pronto Marbelle? ¿Qué tal si fuera Daniela Franco? O mejor aún, Pirry. Lo siento, pero no. Para desdicha de estos individuos, encontre a un personaje que sintetiza perfectamente lo que es ser colombiano. Se trata de Javier Hernández Bonnet. El gordito bonachón y ex-bigotudo que noche a noche nos acompaña (y atormenta) en el noticiero de Caracol. Así es. Soportado apenas por algunos pocos, y odiado por muchos. Y es que la razón de ese odio parece no ser evidente: Nos vemos reflejados en él. Él es lo que nosotros somos, pero odiamos ser. Javier Hernández Bonnet es Colombia. Y Colombia es Javier Hernández Bonnet.

sábado, 29 de enero de 2011

Mi Facebook y Yo. (Capítulo II)

Después de casi año y medio, y por razones del destino, he decidido retomar este escrito que había dejado incompleto. Mediocre, como nos gusta a los colombianos. Asi que me aproximaré a ciertos detalles de nuestra convivencia con el Facebook que me causan cierto escosor, y por qué no decirlo, fastidio. Estoy seguro que algunos compartirán mis observaciones y si no es así es por que se sintieron aludidos.

Mi Facebook y Yo. (Capítulo I)

Desde el principio de los tiempos, ha surgido la necesidad de interrelacionarse con otros individuos a través de lazos sociales tangibles. En fin, el caso es que como ahora no es suficiente las relaciones sociales reales, ahora es imperativo las virtuales a través de las Redes Sociales.Primero fue Hi5. Hasta que nos dimos cuenta que era infinitamente loba. Luego vino Myspace, y nos dimos cuenta que era infinitamente loba, llena de spam y lenta. Ya nos tiramos Hi5 y MySpace... por favor, no nos tiremos Facebook.En este orden de ideas, he creado una pequeña guía para el Facebook. Yo soy conciente que no soy un parámetro para la clase, el orden y el buen gusto, pero, algo sé. O por lo menos, un poco más que muchos.